El mal verdadero

10/06/2011

“El mal verdadero, el único mal son las convenciones y las ficciones sociales , que se sobreponen a las realidades naturales.”( Fernando Pessoa)

Sufrimos porque no aceptamos lo que hay de más verdadero en nosotros mismos.

¿Qué hay de más secreto que lo que ya está expuesto, que transpira nuestra identidad?

Sufrimos porque deseamos y luego sufrimos porque nos impedimos de expresar el deseo.

Somos clasificados en el código de las enfermedades Cid 10 porque deseamos mucho.

Nos educan, nos domestican para no desear y cuando ese deseo aflora nos sentimos inadecuados, anti sociales, enfermos.

Reprimimos nuestra sed de vivir y enfermamos de la falta de placer.

Nos deprimimos.

Soñamos en reformar la casa, cambiar de profesión, hacer un viaje, sacar un año sabático, imaginamos cambiarlo todo. Pedimos a todos los santos que nos calmen los anhelos, nuestro deseo de colorir un cotidiano que se volvió soso.

Pero ellos vuelven. Llaman a nuestra puerta cada noche, nos despiertan por la mañana, nos acompañan en el silencio.

Nuestros deseos como realidades naturales son acogimiento para allá de toda moral y tabúes sociales. Son la fuente de nuestra ansia de vivir, que no debe agotarse.